15
APRENDIZAJE CONTINUO
Para trabajadores y empresarios
La vida ofrece muchas escuelas de aprendizaje, y todos tenemos la obligación de aprovechar cada experiencia para aprender y aplicarla con sabiduría en nuestra práctica diaria. Así, cada vivencia, error o acierto se convierte en conocimiento útil que beneficia nuestra empresa y nuestro crecimiento personal.
Decimos que un profesional “tiene escuela” cuando comparte sus experiencias y habilidades con generosidad, enriqueciendo el aprendizaje y las destrezas de su equipo. Esa transmisión de saber es lo que convierte a un buen trabajador en maestro, y a un maestro en ejemplo.
Cada venta es distinta, incluso dentro del mismo comercio. Y cada comercio es completamente diferente al que se encuentra al lado. Por eso, el aprendizaje en el mundo del comercio nunca se detiene.
Recuerda siempre que antes de ser vendedor fuiste comprador, y aunque ahora vendas, sigues siendo consumidor. Aprende de quien te vende:
—Si consigue inspirarte, aplica esa enseñanza en tu negocio. Si, por el contrario, su trato te deja una mala sensación, anota bien lo que no debes repetir con tus clientes. Porque la vida comercial consiste en aprender y volver a aprender, para luego enseñar y volver a enseñar.
El comercio minorista necesita alumnos que deseen aprender el arte del comercio cercano, humano y especializado. Uno de los grandes problemas del sector actual es a quién transferir el conocimiento cuando llega el momento de cerrar un negocio. Demasiadas veces, todo el saber acumulado durante años desaparece con el cartel de “cerrado por jubilación”.
No debería ser así. Transferir esa experiencia a nuevas generaciones no es complicado:
—Solo requiere disposición para compartir e interés por recibir. Enseñar es la mejor forma de prolongar la vida de lo aprendido.
Abre tu propia escuela del saber recolectado. Transmite tu experiencia, tus errores y tus aciertos. Convertir el conocimiento en herencia es el gesto más noble que puede tener un profesional del comercio.
Transforma tu experiencia en legado:
—Enseñar lo aprendido es el acto más noble del buen comerciante.







