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viernes, 31 de mayo de 2013

Políticos, antes y ahora

 TODO UN VISIONARIO
Me envía un amigo de la excelente editorial Rey Lear una antología de escritos sueltos de Galdós. Título: "La fe nacional y otros escritos sobre España".
 
     Lo abre por la página 69, y se dá de narices con el siguiente texto, fechado en 1912...
 
    "Los dos partidos que se han concordado para turnarse pacíficamente en el Poder son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve; no mejorarán en lo más mínimo las condiciones de vida de esta infeliz raza, pobrísima y analfabeta. Pasarán unos tras otros dejando todo como hoy se halla, y llevarán a España a un estado de consunción que, de fijo, ha de acabar en muerte. No acometerán ni el problema religioso, ni el económico, ni el educativo; no harán más que burocracia pura, caciquismo, estéril trabajo de recomendaciones, favores a los amigotes, legislar sin ninguna eficacia práctica, y adelante con los farolitos... Si nada se puede esperar de las turbas monárquicas, tampoco debemos tener fe en la grey revolucionaria (...) No creo ni en los revolucionarios de nuevo cuño ni en los antediluvianos (...) La España que aspira a un cambio radical y violento de la política se está quedando, a mi entender, tan anémica como la otra. Han de pasar años, tal vez lustros, antes de que este Régimen, atacado de tuberculosis étnica, sea sustituido por otro que traiga nueva sangre y nuevos focos de lumbre mental".
Benito Pérez Galdós, 1912
 

jueves, 4 de abril de 2013

Nuevas Tecnologías


Mi mujer ya está en el “feisbuq” y hemos decidido comunicarnos a través de él. El otro día escribió que iba a poner lentejas y yo le contesté: me gusta.

Han dicho que es en verano cuando más trifulcas matrimoniales hay y nosotros hemos encontrado una solución a nuestros problemas conyugales en las nuevas tecnologías. Nada de

broncas. Todo a través de mensajitos.

También hemos descubierto que es

muy bueno para la pareja el “wasas” ese de los cojones. Vamos a un bar

y yo le escribo: «¿Qué vas a tomar?» Y ella me contesta: «Una

cerveza». Entonces llamo al camarero y le digo:

-Oiga, por favor, pónganos dos cervezas.

Pero es que también nos hemos abierto una cuenta en el “tuiter” y en

140 caracteres somos capaces de resumir una situación. A mí me va muy

bien porque antes la única que hablaba era ella. Ahora, gracias al

“tuiter”, puedo meter baza. Las conversaciones son de lo más

divertidas. Nos contamos cosas y nos preguntamos sobre lo que vamos a

hacer al día siguiente o sobre lo que nos parece el vecino. El otro

día, el modelo que llevaba una conocida nuestra de la “urba” fue

“trending topic” en nuestra cuenta particular.

-¿Te diste cuenta de como iba la Cuqui la otra noche?

La Cuqui, aclaro, está como un tren. Esa noche a la que se refería mi

mujer iba con una minifalda que parecía un cinturón ancho. Se le veían

hasta las bragas. Yo le contesté en otro mensaje:

-No me fijé.

-¿Que no te fijastes? Se te salían los ojos.

Esta conversación, a viva voz, había terminado en trifulca

matrimonial. Pero con las nuevas tecnologías la comunicación es mucho

más manejable, no te exaltas así como así.

Una noche que fue nuestro aniversario de boda, la invité a cenar (a mi

mujer, no a la Cuqui, ¡que más quisiera!) a un sitio muy romántico,

con velitas y todo en la mesa. Sacamos nuestros ipad correspondientes

y nos pusimos a enviar mensajes como posesos.

Cuando nos trajeron la comida y comenzamos a comer, le chateé:

-Está buenísimo este bacalao frito.

Y ella me puso:

-Me encantan las cocochas.

Nos recordamos a través del “wasas” cómo nos conocimos y aquella noche

en que me la llevé al río creyendo que era mozuela. También hablamos

de nuestros hijos. Tenemos dos y han volado del hogar.

Uno de mis deseos es comer una noche con mis hijos y con sus

respectivas parejas. Los seis chateándonos entre nosotros. Debe ser la

repera. Al principio yo era un enemigo de que mis hijos estuvieran en

la mesa utilizando constantemente el ipad, hasta que me di cuenta de

mi error. Un día, harto de que me ningunearan, les puse en la puerta

del frigorífico un papel que decía: «Hola, soy vuestro padre. Podéis

encontrarme en el Facebook». Santas palabras. Al otro día hablé con

ellos a través de la red social más de lo que lo había hecho en los

dos últimos años.

El día el que se inventen echar un polvo a través del ipad será

tremendo. Yo no quiero morirme sin probarlo.
 
Recibido por e-mail

viernes, 15 de febrero de 2013

Refexión

Esta mañana día 11 de Febrero del 2013, cuando oí la noticia, me costaba creer lo que estaba escuchando. Por un momento pensé: “Un chisme más de estos morbosos medios de comunicación que andan buscando lo más inaudito, lo sorprendente…” pero a medida que fue contrastándose la noticia, han empezado ya a montarse castillos en el aire y, cada uno hace sus cábalas atreviéndose a hacer interpretaciones de la noticia, basta ver los titulares de los periódicos desde: “El Papa tira la toalla” hasta… Sí, es momento en que cada uno empieza a vomitar todo lo que lleva dentro y, me parece muy normal, siempre que se respete la apreciación que cada uno pueda tener del hecho.
También yo tengo mi opinión y mi apreciación del acontecimiento histórico y eclesial, pues lo he vivido desde mi ángulo y lo voy a compartir con quien desee.
A medida que la noticia cobra consistencia y se establece, como el acontecimiento de la historia que está siendo, siento dentro de mí la necesidad de pedir perdón y de rectificar en algo que me pasé y, por el tiempo que dejé que unos prejuicios fueran los que mediatizaban mis sentimientos, por eso quisiera hacerlo personalmente, pero debido a que me es imposible, lo voy a hacer por escrito, como una confesión pública.

Querido hermano mayor Joseph:
Me ha estremecido oírte decir: “… siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma…, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice”.
Me costaba creer lo que escuchaba y se me agolpaban en mi mente un montón de cosas, de momentos y de camino de mi vida en el que, de alguna manera, me he ido encontrando contigo.
Recuerdo las primeras cosas que leí tuyas en mis años jóvenes que me entusiasmaron y me dieron energía y esperanza; me encantaba tu forma de escribir por tu sencillez y la claridad de tu mente y tu amor a la iglesia.
Pasados muchos años, volví a encontrarme contigo, no como el teólogo lleno de audacia y clarividencia que entusiasmaba, sino como al crítico abogado del diablo que buscaba “el pelo al huevo” –como suele decirse- y parecías el obstáculo que torpedeaba el camino de la iglesia que nacía del Vat. II en América Latina: yo estaba recién ordenado sacerdote y me movía en el nacimiento y resurgimiento de la iglesia con las Comunidades Eclesiales de Base; vivía el entusiasmo, la esperanza, la fuerza de una iglesia joven que nacía del pueblo sencillo y machacado que, uniéndose a sus pastores, los obispos y sacerdotes, empezaba a coger su puesto dentro de la iglesia, en la que los ministerios de los que nos hablaba la iglesia de los Hechos de los apóstoles, empezaban a florecer con una fuerza enorme en aquellas comunidades vivas y jóvenes de América Latina y África.
Subió al pontificado Juan Pablo II, que machacado por un sistema que durante mucho tiempo oprimió a su pueblo y le quitó todas las libertades, creyó que América Latina iba por el mismo camino y empezó a mirar con su lupa a todo lo que se hacía y, en ese carro te pidieron que te subieras y empezaste a utilizar la misma lupa… ¿Qué quieres que te diga? Te me viniste abajo, y te llovieron los insultos, me decepcionaste, lo mismo que a mucha gente, porque me dio la sensación que tuviste miedo de que se pusiera en práctica lo que dijo el Concilio y lo que tú mismo habías pregonado en tus años jóvenes.
El golpe fuerte me lo diste cuando escribí el catecismo nacional de Ecuador y me dijiste que no entendías el por qué partía del análisis de la realidad en cada tema del catecismo, que me redujera a exponer la doctrina; aquel día tuviste que aguantar que un obispo te gritara: “Pero excelencia, ¿es que no se da cuenta que cuando yo me encuentro con un indígena tengo delante un hombre con un poncho y un sombrero que le esconde el rostro, inclinado, sin atreverse a mirarme a la cara?
Tú no entendías, o no te dejaban que entendieras… Cuando terminó la conferencia te criticamos durísimo y feísimo.
Después fuimos viendo tus intervenciones con todos los hermanos que trabajaban y cómo vuestra lupa estaba empañada por el mismo vaho: el del miedo al marxismo, mientras que el vaho del capitalismo no la empañaba, siendo tan materialista y nefasto como el otro y vimos cómo fueron llamados al orden muchos hombres que conocí personalmente en el barro de la vida, llevando la Buena Noticia a los pobres.
Esto te creó una imagen de inquisidor que tan solo te faltaba llevar el nombre de Torquemada.
Te confieso que nos caíste muy mal y mucha gente que estábamos en esta brega nos sentimos decepcionados, tristes, pues veíamos cómo os distanciabais de la iglesia que vivía entre los pobres y a la que Jesús nos invitaba a unirnos y que estábamos viendo cómo respondían con una fe muy parecida a la de aquellos primeros cristianos que perseguía el imperio romano. Yo soy testigo de todo esto que escribo.
Cuando hace unos 8 años oí tu nombre como el nuevo guía para nuestra iglesia, hice un esfuerzo para no dejar que fuera mi instinto primario el que se impusiera, sobre todo, porque estaba al frente de una comunidad. Me fui ante el Señor y le pedí que me quitara todos los pre-juicios que tenía y renové mi fe y mi obediencia a lo que representa el signo del “papa” dentro de nuestra iglesia y le pedí al Señor que, quitándome todos esos prejuicios, me ayudara a acercarme a ti, con un corazón nuevo, para poder solidarizarme contigo en la misión que el Señor te pedía y en la que yo soy colaborador a través de mi obispo.
Entendí que por encima del Joseph Ratzinger, que me había decepcionado, ahora estaba el “Benedictus XVI” que se convertía en sacramento de unidad para toda la iglesia y en signo de la presencia de Cristo para ella.
Te he venido observando todo este tiempo, he rezado todos los días por ti, para que mantuvieras firme el timón de la barca, en medio de este mar embravecido que te ha encomendado el Señor. No era nada fácil la misión y no voy a ser yo quien te la dificulte. Yo, jamás hubiera querido eso para mí.
He hecho muchas veces el ejercicio de acercarme a ti, intentando ponerme en tu pellejo: yo sé que tú, nunca aspiraste ni pensaste en esto; sé que te sacaron de tu ambiente universitario y teológico, porque tú eres un maestro y ese es tu hábitat; fue ahí donde yo te conocí a través de tus escritos; te metieron en una “jaula” para que dirigieras una función que no estaba en tu órbita: ser freno para teólogos: ponerle precisamente límites a tu campo. Pero por coherencia con lo que pensabas y decías, aceptaste la misión, aunque tus deseos y tus ilusiones iban por otro lado; recuerdo que expresaste algunas veces que pensabas volverte a tu tierra y dedicarte a “lo tuyo” (leer, rezar, escribir, investigar…) cuando muriera J. Pablo II y, mira tú por donde, Dios te salió de nuevo al encuentro y te cayó encima con lo que tú nunca imaginabas ni querías, ni hiciste nada por conseguirlo (como hacen otros)
No, no era ninguna perita en dulce lo que se te proponía, máxime cuando tu imagen la tenías muy deteriorada por ponerla para recibir las bofetadas que iban para otro.
Y… por coherencia con lo que venías enseñando, proclamando y escribiendo, contra todos tus gustos y tus planes, agachaste tu orgullo y fuiste capaz de decir: “Aquí estoy mientras pueda” porque esa fue tu respuesta.
Sustituir a Juan Pablo II ”El Grande” –como le llamaron- el aclamado por todos los pueblos del planeta, el que arrastraba las masas millonarias de jóvenes y adultos, el que montaba encuentros espectaculares… no era ningún reto agradable para asumir.
Tampoco lo era enfrentarse a un mundo en cambio trepidante como el que vivimos; esto eran retos que asustan a cualquiera.
Yo no me explico cómo te atreviste a decir SÍ cuando estaban pendientes todas las plumas del mundo, todas las cámaras de Tv. Todos los micrófonos preparados como pistolas para fusilarte… Te confieso que me quedé estupefacto, pues una de dos: o eres un loco hambriento de poder y de gloria que se lanza inconscientemente al suicidio o, eres un santo con una fe más grande que la de Abrahán.
La primera probabilidad quedó descartada rápidamente y sin ningún esfuerzo y la segunda me la has ido demostrando día a día viendo tu sencillez, tu humildad, tu coherencia, tu valentía, tu tranquilidad, tu honestidad en el desarrollo de tu misión:
Has puesto toda la carne en el asador, has dejado claro que te pusiste en manos de Dios sin obstaculizar la acción del Espíritu Santo para que diera respuesta a lo que el mundo está pidiendo hoy a la iglesia; sí, ya sé que faltan muchas cosas ¿y dónde no faltan?; te has sentido instrumento en manos de Dios para que Él ponga los puntos sobre las íes a quien ha habido que hacerlo.
Has cogido el toro por los cuernos y no has huido ante la dificultad, dando respuesta clara y contundente a problemas serios que había en la iglesia y has sido capaz de quitar de en medio a quien estaba siendo obstáculo.
No se te ha arrugado las mitra por el miedo ni el complejo a la hora de denunciar los atropellos a la dignidad humana, como tampoco a la hora de pedir perdón por las equivocaciones que haya cometido la iglesia, pues está compuesta por pecadores.
Has sido capaz de enfrentar temas fortísimos y candentes en los tiempos actuales como es el diálogo fe–ciencia y Fe-cultura con todos los hombres de la ciencia y de las religiones, manteniendo el equilibrio, el respeto y proclamando el diálogo y la apertura a la conciencia de todos.
Has sido capaz de desenmascarar en todos los foros el engaño del materialismo que quiere imponerse y borrar la dimensión espiritual del ser humano reduciéndolo a pura materia sin trascendencia y proclamar, con razones, la grandeza del ser humano que trasciende la pura materia, porque lleva encarnada la imagen de Dios.
Has demostrado con tu vida y tu palabra la coherencia y la dignidad del ser humano, sin importarte la imagen, el prestigio, ni los intereses particulares.
Esta mañana, cuando te escuché en un perfecto latín decir que dejabas el ministerio que se te había encomendado, porque no te sentías con fuerzas para llevar la carga con la dignidad que se merece, me quedé como al que le echan un jarro de agua fría: los poco prejuicios que me quedaban, se cayeron por los suelos y, tu talla humana y cristiana se me ha levantado como la de un gigante.
¡¡¡Bravo por ti Joseph!!!
¡¡¡Bravo porque hoy te has levantado
como una gran luz!!!
Porque el ´Benedictus”
no se te ha subido a la cabeza
Porque has demostrado
tu gran humanidad,
tu obediencia religiosa a la iglesia,
tu humildad de aquellos que Jesús proclama
“Bienaventurados los pobres de espíritu”
Tu libertad absoluta,
tu valentía y tu confesión abierta
de que nadie somos imprescindibles,
aunque seamos necesarios,
tu amor a la iglesia,
tu fe y confianza plena en Dios
tu desapego del poder y los honores…
Ahora que estamos a las puertas de esta cuaresma, te nos presentas como el gran modelo cargado de humanidad, de aquel que, como Jesús, a quien sigues, ni el poder, ni la riqueza, ni la dificultad, ni el dinero… han podido contigo.
Te siento como una ráfaga de viento fresco para la iglesia que en estos tiempos de tempestad nos ha regalado el Espíritu Santo.
También te siento como el gran referente que nos ha regalado el Señor a todos los obispos, los sacerdotes, los políticos… para que entendamos que estamos para servir y, cuando no nos encontramos con fuerzas o en condiciones dignas, o el pueblo está ya harto de nosotros, seamos lo suficientemente sencillos, libres y coherentes para hacer el gran servicio de dejar el puesto a otro que lo pueda hacer mejor.
 
Anónimo

jueves, 10 de enero de 2013

Aviones y Pilotos



AVIÓN ESPAÑOL:Están todos los pasajeros en la sala de embarque esperando la salida del vuelo cuando de repente llega el copiloto impecablemente uniformado con anteojos oscuros y un bastón blanco tanteando el camino..
La empleada de la compañía aclara que, si bien es ciego, es el mejor copiloto que tiene la Empresa.

Al poco rato llega el piloto, con el uniforme impecable, anteojos oscuros y un bastón blanco asistido por dos azafatas.

La encargada de la sala aclara que, también, el piloto es ciego, pero que es el mejor piloto que tiene la Compañía y que, junto con el copiloto, son la tripulación más experimentada.

Con todos a bordo, el avión comienza a RODAR, tomando cada vez más velocidad y con los pasajeros aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad pero no despega... continúa la carrera y sigue en tierra. El final de pista está cada vez más cerca y en una explosión de histeria general los pasajeros comienzan a gritar como poseídos!

En ese momento el avión, milagrosamente, toma altura ...entonces el piloto le dice al copiloto...

- El día que los pasajeros no griten, ¡¡¡ Nos la pegamos !!!!!!

Moraleja:
Así está hoy ESPAÑA, gobernada por ciegos que no ven, o no quieren ver, la realidad. A la espera de que el pueblo "GRITE" para levantar el vuelo.

martes, 8 de enero de 2013

Bienvenidos a 2013



Soy el 2013
Sí, llevo mucho tiempo esperando este turno
para encontrarme contigo, ya se acerca el momento.
Aunque falta poco para que llegue, aún no existo
¡Tú me vas a crear!
Me darás vida con tus proyectos,
tus pensamientos, tus palabras, tus sentimientos,
pero sobre todo con tus acciones.
Me llamo" 2013" aunque todos me conocen
con el poco original nombre de
"el año que entra".
Hasta hoy, no tengo forma,
no soy un año increíble, pero tampoco horrible,
no soy brillante ni opaco. ¿Cómo quieres que sea?
Pronto usarás esa agenda que lleva mi nombre
y, deseo que me concedas un privilegio.
Sólo uno. Quiero que me hagas
EL MEJOR AÑO DE TU VIDA.
A ver, ¿cuál de tus otros años te había pedido esto,
Te apuesto que NINGUNO.
Yo sí vengo y me planto con mis cuatro números
frente a ti, porque quiero ser el año
en que te atrevas a hacer más cosas;
el año en que pienses y actúes más en grande,
en que compartas tus talentos y capacidades
con mayor generosidad;
el año en que tu mente, corazón y cuerpo
produzcan mejores cosas,
en una forma honesta para tu beneficio
y el de los que te rodean.
El año en que más cariño
y atención brindes a los tuyos.
El año en que asumas tus Dones.
El año en que más te ames
Que el despertar y tu nueva conciencia
llegue a todos los que están cerca de Ti.
HOY me uno a las celebraciones
para despedir al 2012 "Ya se va"
Sus altas y bajas se van con él.
Ahora me toca a mí.
POR FAVOR
Disfrútame úsame al máximo,
lléname de experiencias,
diviértete mientras estamos juntos,
quiero irme con el siguiente diciembre agotado,
pero lleno de cosas BUENAS
y con el privilegio de haber sido el mejor de TODOS.
Habré logrado mi propósito:
!VIVIRÉ para siempre en ti,
porque no podrás olvidar lo increíble
que fue nuestro tiempo juntos
y al terminar las campanas que anuncian mi llegada,
acuérdate de mí, respira profundo y. ¡adelante!
Con mucha ilusión espera este Año,
que sea de verdad con TODOS tus anhelos,
un maravilloso 2013
Con todo mi CORAZÓN Y CARIÑO.
Firma: 2013

lunes, 7 de enero de 2013

Diálogo entre dos fetos


Diálogo entre dos fetos dentro del vientre materno



En el vientre de una mujer embarazada estaban dos criaturas conversando cuando una le preguntó a la otra:
- ¿Crees en la vida después del nacimiento?
La respuesta fue inmediata:
- Claro que sí. Algo tiene que haber después del nacimiento. Tal vez estemos aquí principalmente porque precisamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- Bobadas, ¡no hay vida después del nacimiento! ¿Cómo sería esa vida?
- Yo no sé exactamente, pero ciertamente habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y comamos con la boca.
-¡Eso es un absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer con la boca? ¡Es totalmente ridículo! El cordón umbilical es lo que nos alimenta. Yo solamente digo una cosa: la vida después del nacimiento es una hipótesis definitivamente excluida . El cordón umbilical es muy corto.
- Pues, de verdad, yo creo que ciertamente habrá algo. Tal vez sea un poco diferente de lo que estamos habituados a tener aquí, pero tiene que haber algo...
- Vamos a ver: nadie vino de allí, nadie volvió después del nacimiento... luego el parto es el fin de la vida, que, a fin de cuentas, no es nada más que una angustia prolongada en esta absoluta oscuridad.
- Bueno, yo no sé exactamente qué pasará después del nacimiento, pero, con certeza, veremos a mamá y ella cuidará de nosotros.
-¿Mamá? ¿Tú crees en “mamá? ¿Y dónde supuestamente estaría?
- ¿Dónde? ¡Alrededor nuestro! En ella y a través de ella vivimos. Sin ella nada existiría.
- Pues yo no creo. Nunca vi ninguna mamá, lo que comprueba que mamá no existe.
- Bueno, pero, a veces, cuando estamos en silencio, puedes oírla cantando, o sientes cómo ella acaricia nuestro mundo... ¿Sabes qué? Pienso, entonces, que la vida real es lo que nos espera y que, ahora, apenas estamos preparándonos para ella...

(Anónimo)

viernes, 4 de enero de 2013

Cordobés y hombre de bien no puede ser

 
 
 
 
Cordobés y hombre de bien no puede ser, pero...


            Parece ser que durante la Edad Media la única población que nunca aceptó el derecho de pernada fue Córdoba. Por este motivo es imposible que entre el pueblo de Córdoba existiese descendencia de nobles o lo que es lo mismo "hombres de bien" ya que por entonces los únicos hombres de bien eran los nobles.
Así que cuando escuchéis el famoso dicho
"Cordobés y hombre de bien no puede ser" podéis contestad "y bastardo tampoco".

-

"Poner los cuernos":

          Durante la Edad Media cuando un noble acudía a ejercer el derecho de pernada a casa de un vasallo colgaba su cuerno de caza en la puerta, para que cuando el marido llegase no entrase y molestase al noble con su mujer (del vasallo). Como hemos visto anteriormente esto no pasaba en Córdoba.
 

Anónimo

lunes, 19 de noviembre de 2012

¡¡¡Ayuda!!! No entiendo nada


 

Desde mi voluntario exilio, con el que mantengo incontaminado mi pensamiento de todo el entramado de suave, vaselinesca, muy suave y floja introducción de todas las “noticias” según el plan para que nos mantengamos muy tranquilos, tan solo me asomo a este nuestro noticiario local. Y la verdad es que si no fuera porque esto del tranvía es algo con lo que los unos y los otros se lo tiran de raíl a raíl, tampoco me hubiera molestado en escribir estas letras, lo más cortas y simples que pueda.

Simples han de salir porque donde no hay más que simpleza no puede salir más y con esto me lo digo todo. Pero además de esto, hay algo que no aguanto, lo siento y es que se juegue con el ciudadano y ya es que está uno hasta la catenaria de, en lugar de hacerlo nosotros de chicos, jueguen con nosotros. Lo de instalar un bordillo en el Paseo de la Estación del Generalísimo Franco para proteger a los vehículos del tranvía... No comprendo si son los vehículos del tranvía los que intentan proteger del ataque de animales, mulos, caballos, asnos, etcétera, de otros vehículos no tranviarios, de ciudadanos, etcétera, o bien es al revés, que se protege a todos esos grupos de los ataques del tranvía hambriento. No sé, pienso y mi simpleza me rueda por la vacía cabeza hacia el suelo. Pero hay más. Aquí, ni los unos ni los otros se han aclarado con el tranvía. ¿Por qué del tranvía? ¿Pero porqué no comparecen y hablan claro? Si el tranvía, según los actuales, no sirve para nada. ¿Cómo viene una empresa catalana a explotar sus pérdidas? Si han dejado al Ayuntamiento en una tierra quemada y “el Ayuntamiento” dicen que tiene que pagar seis millones de euros al año, permítame el Ayuntamiento que le diga que “tururú”, que eso lo pagaremos los ciudadanos, yo me sigo preguntando: ¿Por qué no lo arrancan y se nos saca de ese pozo envenenado donde van a entrar los catalanes? O se actúa o no se habla. Que ya estamos los ciudadanos, deberíamos estar, hartos de tanto hablar y hablar y ni los unos ni los otros, —los pobres del centro ya se fueron—, hacen nada medio normal. No, no sigo. Simplemente también me exilio de esto y que sigan tirándose el tranvía y la Catedral y el Castillo y el extraño artefacto que ocupa el suelo sagrado donde estuvo la prisión provincial y la Plaza de Santa María y recogiendo la basura las madrugadas de lluvia. Pero, los unos y los otros. No he visto cosa igual. Tampoco entiendo el daño que puede hacer un “trazado”, que lo harían en planos, ordenador, nada, no entiendo nada y como no entiendo nada no me fío de nada. Lo que sí afirmo, además del exilio, es que yo no me montaré en el tranvía y que sí alguien me ve y demuestra que me he montado le regalo mil euros.

Baroja

 

martes, 9 de octubre de 2012

PEQUEÑO comercio.





 

La rebeldía de los novatos

Todos los pequeños negocios, son cuestionados antes de subir chapa. Pero…una vez abiertas las puertas de su establecimiento, nadie volverá a cuestionarles o preguntarles por la presión, por la gestión de la ansiedad, por sus problemas para dormir. Superada la primera jornada, todos ellos acaban de iniciar su particular doctorado. Tienen como ejemplo los primeros comerciantes, los iconos de la sociedad. Pero, es cierto, cada vez quedan menos de aquellos legendarios atrevidos y valientes emprendedores. Quedan pocos por razones de edad y por herederos de continuidad. No nos engañemos, los que quedan, aun les falta un toque, una vuelta de tuerca para dar el giro a esta complicada situación. Tal vez sean ellos los únicos capaces de aguantar el chaparrón y salvar los muebles de una década para olvidar.

Cómo me puedo imaginar, que un comerciante triunfador y tradicional este sufriendo más de la cuenta. Cómo pensar que verdaderas instituciones de nuestras ciudades se vieran en la necesidad de cierre con bajada de chapa total y definitiva.

Tal vez, los viejos comercios no eran tan fuertes, y…fueron lo que nunca debieron ser. Mientras criticaban con conversaciones triviales en posiciones de codo-barra a los políticos por permitir la implantación de grandes superficies, perdieron batallas en todas las ciudades, aunque debo reconocer, que están reconquistando una parte importante del pastel que se dejaron comer en la última década.

Vaticino desde aquí, con este pequeño comentario, que están naciendo y con ganas de permanecer muchos años con la puerta abierta. Vuelven los atrevidos y valientes comerciantes emprendedores, para engrandecer las calles de nuestras ciudades con sus escaparates llenos de luces y colores.

Continuará…

Ir de compras por tu ciudad siempre es una “pasada” sus barrios, escaparates, decoraciones, gentes en general y amigos en especial. Es, ese conjunto de cosas lo que te harán pasar un día diferente, disfrutarás comprando, te lo aseguro.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Enamorado


COMO ENAMORAR UNA MUJER

Cuentan que en el pico más alto del Tibet vive el hombre más sabio del mundo.
Cierta vez, un joven acudió con él para descubrir el camino al corazón de una mujer de la que se había enamorado.

Cuando encontró al sabio en la cumbre de la montaña, le preguntó:
'Dime Maestro de los maestros: ¿Cuál es el camino más corto, seguro y directo para llegar al corazón de una mujer?'.

El maestro le respondió: 'No hay camino seguro al corazón de una mujer, hijo mío; solo senderos al borde de precipicios y caminos sin mapas o brújulas, tapizados de peñascos, de arbustos espinosos y con serpientes ponzoñosas'.

Pero, entonces, Maestro: ¿qué debo hacer para conquistar el corazón de mi amada?

Recuerda amado Discípulo: Conserva en tu mente y en tu corazón las enseñanzas y los consejos que te daré... Síguelos fielmente y llegarás al corazón de la mujer que amas.

1. Lávate los dientes.
2. No te rasques los huevos frente a ella.
3. Regálale flores y muchos, pero muchos presentes.
4. Levanta la tapa del inodoro antes de orinar y recuerda bajarla después.
5. Lávate las manos cuando salga del baño.

6. No mastiques con la boca abierta.

7. No eructes jamás.

8. No seas pedorro.

9. No hables mal de la madre de ella, ámala como a tu propia madre.

10. No digas palabrotas.

11. Ríe siempre de los malos chistes de ella.

12. No le des celos, o si acaso, un poquito.

13. Deja que ella tenga celos de usted. Ella sí puede.

14. No críes barriga. Es más, nunca engordes. Ella sí puede (pero nunca se lo digas).

15. No te demores en el baño.

16. No dejes la toalla tirada.
17. No digas que ella no sabe conducir.

18. No llegues tarde a casa. Sál de trabajar y véte de inmediato para su casa.

19. No te entretengas con los amigos.

20. No sueñes con tener amigas.

21. Nunca mires ni hable de las tetas o de las nalgas de las amigas de ella.

22. No seas tacaño.. Usa cuando menos dos tarjetas débito y dos de crédito.

23. No mires a otras mujeres. Es más, entiende de una vez que no existen otras mujeres.

24. No hables de tu ex.

25. Díle 'Te amo', al menos 24 veces al día.

26. Aprende a cocinar.

27. Lave los platos y deje la cocina limpia.

28. Arregla la cama (siempre).

29. Llámala desde cualquier lugar.
30. Deja que ella compre ropa, zapatos, etc., siempre que ella quiera. Es más, ayúdala a caminar durante horas eligiendo lo que quiera comprar (y sonríe mientras camina).
31. Deja que ella converse durante horas por teléfono, y si puedes, págale la factura del celular.
32. No ronques.

33. Recuerda, a tí no te gusta el fútbol y odias las carreras de fórmula 1.

34. Aféitate todos los días para que no le raspe.

35. No pienses solamente en sexo, pero tampoco exageres; propónselo con frecuencia, aunque estés cansado.

36. Respeta cuando a ella le duela la cabeza, pero si ella te lo pide, complácela de inmediato. ¡Ah!, y no te vaya a quedar dormido inmediatamente después; debes mirarla a los ojos y acariciarla hasta que sea ella quien se quede plácidamente dormida.
37. Di en todo momento que ella es la mujer más bella que jamás has visto.

38. No discutas con ella y recuerda que ella siempre tiene la razón en todo.

39. Házle saber lo miserable que sería la vida si ella no esta contigo.

El Discípulo, agobiado, se vuelve para bajar de la montaña y el Maestro le dice:
'¡Espera, Hijo mío, vuelve acá!' todavía falta....

El Discípulo contesta:
'Nooo, Maestro........ ¡Ahora entiendo por qué hay tanto MARICÓN!!!

viernes, 21 de septiembre de 2012

No endurece


 
 

 

En esta singular época de cuentos, leyendas y mentiras, puedes alcanzar ratos y relatos asaz curiosos, que dan a luz detalles únicos de por sí pero conducidos a ridículos cuando los toman gentes no preparadas que los intentan utilizar. Reconozco la inteligencia de Aghata que goza cual inglesa en una playa y disfruta con las rarezas que en esta ciudad descubre. Ha logrado mutar todas las tesis que se habían levantado sobre una calle que dicen se ha estado reparando hace ya casi años. Nos miramos los dos, cuando alguien que manda dijo que en veinte días estaría en funcionamiento. Expuse mi duda si serían festivos o de parados. Se aclaró, en primer lugar que con esos datos serían veintisiete. Pasados, de nuevo se aclara que ya no se da fecha, que ya depende del calor que conjunte la calzada. Se le olvidó decir que también tendrían que eliminar el escalón de la entrada o salida de un lado de la calle, si es que ni tan siquiera pensaban en ponerla en no muy buen servicio. ¡Y salta Aghata! Pero Baroja, ¿de qué calle hablas? Le digo, riéndome que la de Álamos. Y me dice que así nos va en Jaén, que no hay manera. Que eso que llaman calle, de larga construcción y seguramente corta vida, es la calle de González Doncel, tesorero que fue del Papa, sobre 1468. Que no hubo problema alguno de endurecimiento de adoquines y el de dinero menos. Otra vez que se creían que se iban a reír de nosotros. ¡Pobrecillos! Hasta González Doncel se parte de risa y los álamos se secan. Pero duro no se pone nada. Pasen, pasen a verla y a disfrutarla.
Baroja                               
 

lunes, 17 de septiembre de 2012

Una Historia

 
 
 
Una mañana cuando nuestro nuevo profesor de "Introducción al Derecho"

entró en la clase lo primero que hizo fue preguntarle el nombre a un
alumno que estaba sentado en la primera fila:
- ¿Cómo te llamas?
Me llamo Juan, señor.
¡Vete de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más! - gritó el
desagradable profesor. Juan estaba desconcertado. Cuando reaccionó
se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la clase. Todos
estábamos asustados e indignados pero nadie habló.
Está bien. ¡Ahora sí! ¿Para qué sirven las leyes?... Seguíamos
asustados pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta: "Para
que haya un orden en nuestra sociedad" "¡No!" contestaba el profesor
"Para cumplirlas" "¡No!" "Para que la gente mala pague por sus
actos" "¡¡No!! ¿Pero es que nadie sabrá responder esta
pregunta?!"... "Para que haya justicia", dijo tímidamente una chica.
"¡Por fin! Eso es... para que haya justicia. Y ahora ¿para qué
sirve la justicia?"
Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera. Sin
embargo, seguíamos respondiendo: "Para salvaguardar los derechos
humanos" "Bien, ¿qué más?", decía el profesor. "Para discriminar lo
que está bien de lo que está mal"... Seguir... "Para premiar a quien
hace el bien."
Ok, no está mal pero... respondan a esta pregunta ¿actué
correctamente al expulsar de la clase a Juan?.... Todos nos quedamos
callados, nadie respondía. - Quiero una respuesta decidida y
unánime.
¡¡No!!- dijimos todos a la vez.
¿Podría decirse que cometí una injusticia?
¡Sí!
¿Por qué nadie hizo nada al respecto? ¿Para qué queremos leyes y
reglas si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica?
Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una
injusticia. Todos. ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más! Vete
a buscar a Juan- dijo mirándome fijamente.
Cuando no defendemos nuestros derechos perdemos la dignidad y la
dignidad no se negocia

 Anonimo.